La empresa presentó una nota ante el Subsecretario de Pesca y el Consejo Federal Pesquero en la que plantea que el buque opere únicamente como congelador. En ese marco, propone resignar las cuotas de granadero y bacalao austral, pero solicita mantener las 4 mil toneladas de langostino, una pretensión que ya fue rechazada por el CFP.
Con el objetivo de cerrar definitivamente las controversias surgidas en torno a la adecuación y/o rectificación parcial de la inscripción registral del buque “Ur Ertza”, que transfirió su permiso al “Luigi”, la empresa “Luis Solimeno e Hijos SA” presentó una nueva propuesta ante la autoridad de aplicación. En ella, plantea modificar la operatoria del buque, aunque insiste en conservar la autorización para la captura de langostino, un punto que ya fue rechazado por el Consejo Federal Pesquero.
Mediante una nota fechada el 18 de marzo, dirigida al Subsecretario de Pesca, a la Dirección de Registro de la Pesca y a los integrantes del CFP, la firma solicitó la emisión de un nuevo permiso de pesca para el “Luigi” bajo la modalidad de buque congelador, con una autorización de captura total de 4.195 toneladas para todas las especies, incluyendo el langostino.
De avanzar la iniciativa, la empresa se compromete a renunciar de manera expresa a la condición de buque fresquero que actualmente posee —en su carácter bimodal—, estableciendo como operatoria definitiva la de congelador, en línea con lo establecido por el CFP en el Acta 10/2002.
Asimismo, la propuesta contempla la renuncia a las cuotas de captura vigentes de 552 toneladas de granadero y 360 toneladas de bacalao austral, además del desistimiento de la acción judicial iniciada contra el Consejo Federal Pesquero.
La causa registró movimientos recientes luego de que la Cámara Federal de Mar del Plata —la misma que había concedido el amparo para que el buque operara como congelador y fresquero— ordenara al juez de primera instancia, quien había rechazado ese planteo, que dicte sentencia sobre la cuestión de fondo: si el “Luigi” está habilitado para capturar langostino, aspecto que el CFP continúa objetando.
“Concurrimos a formular una propuesta con el fin de alcanzar una solución definitiva que determine los derechos contenidos en el permiso de pesca del buque ‘Luigi’. Un acuerdo que, en el marco de la legalidad, brinde certidumbre a una situación que se extiende por más de cinco años y que permita el desarrollo y crecimiento de nuestra empresa”, expresa el escrito presentado por el letrado patrocinante Miguel Bustamante.
En el mismo documento, la empresa sostiene que “el buque Luigi ha operado durante los últimos tres años sin que se hayan producido los daños ambientales catastróficos que había anticipado el Consejo Federal Pesquero. Por el contrario, actualmente se observa un proceso de ordenamiento de la pesquería de langostino, inédito, necesario y deseable, que podría poner fin a una década signada por prácticas irregulares y discrecionales”.