Este 25 de febrero se registró el hundimiento del pesquero Heleno A mientras era remolcado rumbo a Quequén, donde iba a ser sometido a tareas de desguace. La embarcación había partido en horas de la mañana desde San Antonio Oeste y navegaba acompañada por el buque Marina Z.
Como consecuencia del siniestro, cuatro tripulantes fueron rescatados con vida, en tanto que uno permanece desaparecido y es intensamente buscado por los equipos de emergencia. Las autoridades competentes iniciaron las actuaciones correspondientes para determinar las causas del hecho y evaluar las condiciones en las que se produjo el traslado.
El incidente vuelve a poner en foco la importancia de los protocolos de seguridad en operaciones de remolque y traslado de buques fuera de servicio, especialmente cuando se trata de unidades destinadas al desguace. En estos casos, las condiciones estructurales de las embarcaciones requieren controles técnicos específicos y planificación detallada de la navegación.
Desde el sector marítimo se reiteró la necesidad de extremar medidas preventivas y reforzar los mecanismos de inspección, con el objetivo de reducir riesgos y garantizar la integridad de las tripulaciones.
La comunidad pesquera sigue con atención la evolución de la búsqueda del tripulante desaparecido, mientras se aguardan precisiones oficiales sobre lo ocurrido.