La cámara pesquera CAPEAR ALFA dio a conocer un nuevo informe en el que traza un panorama crítico de la actividad, con especial foco en la pérdida de rentabilidad y la falta de medidas que permitan sostener la competitividad de un sector fuertemente exportador.
Desde Mar del Plata, el documento describe una coyuntura compleja que impacta tanto en la operatoria de la flota como en el funcionamiento de las plantas de procesamiento en tierra.
Uno de los puntos más sensibles es el valor de la merluza, que actualmente se ubica en torno a los $1.000 por kilo más IVA en muelle. Según la entidad, ese precio no solo no alcanza el punto de equilibrio, sino que implica pérdidas tanto para el barco como para la industria en tierra.
Desde la cámara advierten que la ecuación económica está completamente desfasada: los ingresos no cubren los costos de una marea y tampoco permiten a las plantas afrontar sus gastos de producción, que ya superan los valores de mercado.
El informe pone especial énfasis en el impacto del precio del petróleo, al que consideran un factor estructural que atraviesa toda la cadena productiva. Desde el gasoil de los buques hasta los insumos industriales, el aumento del crudo repercute en cada etapa.
La dependencia es total: transporte, energía, hielo, materiales de empaque, redes, cables, lubricantes y sistemas de refrigeración están directa o indirectamente ligados a derivados del petróleo. Cada variación internacional, señalan, se traduce en un incremento generalizado de costos que erosiona la rentabilidad.
Tensión salarial y atraso en reintegros
Otro eje de preocupación es el esquema laboral en un contexto dolarizado. Con más de 15 gremios involucrados en la actividad, la negociación salarial se vuelve cada vez más compleja. Según el informe, los ajustes en pesos terminan impactando en dólares, agravando el desequilibrio económico de las empresas.
A esto se suma la demora en la devolución del IVA, un punto que la cámara considera crítico. La falta de reintegros afecta la liquidez y complica la continuidad de las operaciones, especialmente en un sector que exporta cerca del 95% de su producción.
Presión impositiva y reclamos
La entidad también cuestiona la carga fiscal que pesa sobre la actividad y advierte que muchos de estos costos no pueden trasladarse a los mercados internacionales. En ese sentido, plantean la necesidad de revisar el esquema tributario.
Entre las propuestas, mencionan la eliminación de impuestos que afectan la competitividad, la quita del IVA al combustible para buques, la reducción de cargas sobre el pescado destinado a exportación y la revisión de los derechos de exportación.
Un sector en emergencia
El informe concluye con una advertencia contundente: la actividad no es inviable por sí misma, sino por un conjunto de factores externos que distorsionan su funcionamiento. La combinación de impuestos, costos y regulaciones, sostienen, coloca al sector en una situación de emergencia.
En ese marco, desde CAPEAR ALFA insisten en la necesidad de medidas urgentes que permitan recomponer la ecuación económica y evitar una profundización de la crisis en una de las principales economías regionales del país.