La apertura de la zafra nacional de langostino movilizó hasta el momento a 61 tangoneros, con expectativas de sumar nuevas unidades a la flota operativa. Los rendimientos obtenidos en las Subáreas 4 y 5 fueron positivos y durante la jornada de hoy se resolverá si la Subárea 15 permanece habilitada o es cerrada.
La temporada de pesca de langostino en aguas nacionales comenzó oficialmente el pasado 29 de mayo con la habilitación de cuatro subáreas dentro del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza. La decisión fue adoptada por la Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera sobre la base de los resultados obtenidos durante la prospección realizada por el INIDEP, que confirmó la disponibilidad comercial del recurso y permitió el inicio de las operaciones de la flota tangonera.
Durante las primeras jornadas de actividad, más de 60 buques congeladores se incorporaron a la pesquería, aunque la mayor concentración de esfuerzo se registró en las Subáreas 4 y 5, ubicadas frente a Península Valdés. Allí, los resultados de la prospección habían mostrado las mejores condiciones biológicas y comerciales, con predominio de langostino de tallas L1 y L2 y ausencia de merluza acompañante.
Los primeros reportes provenientes de la flota confirmaron las expectativas generadas durante el relevamiento científico. Los rendimientos resultaron satisfactorios y consolidaron a ese sector como el principal polo de operaciones en el inicio de la campaña. La combinación de buenos tamaños comerciales y bajos niveles de fauna acompañante ofrece, por el momento, un escenario favorable para el desarrollo de la actividad.
Fiscalización y expectativa sobre la Subárea 15
La situación es diferente en las Subáreas 15 y 16, localizadas al sur del Golfo San Jorge. Allí, la prospección detectó una mayor presencia de ejemplares de talla L3 y algunos indicadores biológicos que encendieron señales de alerta para la autoridad pesquera.
Particularmente en la Subárea 15, los registros mostraron niveles de juveniles y una relación merluza-langostino superiores a los parámetros considerados óptimos. Por esa razón, la Dirección Nacional dispuso un monitoreo especial y advirtió que evaluaría la evolución de la actividad durante los primeros cuatro días de pesca comercial antes de decidir la continuidad de la apertura.
Ese plazo se cumple este lunes, por lo que el sector aguarda la definición oficial sobre el futuro de la subárea. En caso de confirmarse la persistencia de los indicadores observados durante la prospección, podría aplicarse un cierre precautorio para proteger el recurso y minimizar la captura incidental de merluza juvenil.
De concretarse esa medida, también podría analizarse la posibilidad de realizar nuevas prospecciones en las Subáreas 13 o 14, consideradas como alternativas potenciales durante el diseño original del operativo de evaluación.
Un escenario más favorable que el año pasado
La campaña 2026 comenzó bajo condiciones considerablemente más auspiciosas que las registradas durante la temporada anterior. En 2025, la actividad se vio seriamente condicionada por el prolongado conflicto laboral que afectó a la flota congeladora tangonera y demoró el inicio efectivo de la pesquería hasta agosto.
Este año, en cambio, la apertura se concretó antes de finalizar mayo, permitiendo aprovechar una ventana biológica más favorable y generando expectativas positivas tanto en el sector extractivo como en la industria procesadora.
Sin embargo, el contexto no está exento de desafíos. Entre los temas que permanecen abiertos aparecen la negociación salarial de los fresqueros de altura, el impacto del incremento de los costos de estiba en Chubut y las consecuencias que podrían tener las recientes modificaciones operativas para la flota colorada que participa de la pesquería de langostino en aguas nacionales.
Debate por el procesamiento a bordo
A la agenda de temas pendientes se sumó nuevamente el planteo impulsado por Conarpesa para ampliar del 36 al 50 por ciento el porcentaje de colas de langostino que los tangoneros congeladores pueden elaborar a bordo.
La iniciativa, que ya había sido analizada durante el tratamiento de la Resolución 11/2025 del Consejo Federal Pesquero, volvió a discusión luego de que la empresa insistiera en la necesidad de adecuar la producción a las exigencias de los mercados internacionales. Antes de adoptar una decisión, el CFP solicitó un informe técnico a la Autoridad de Aplicación para evaluar el impacto que tendría una eventual modificación de la normativa vigente.
Mientras tanto, la campaña avanza con una fuerte concentración de barcos sobre las Subáreas 4 y 5, donde los rendimientos obtenidos durante los primeros días alimentan las expectativas de una temporada productiva. La evolución de los indicadores biológicos y las decisiones de manejo que se adopten en las próximas semanas serán determinantes para consolidar una zafra que, por ahora, muestra señales alentadoras y cuenta con el respaldo de los informes científicos sobre el estado del recurso.