Conarpesa reclamó que se concrete de inmediato el levantamiento de las medidas cautelares que mantienen amarrado al BP J. Barreiro en Puerto Rawson. Aunque la Justicia ya resolvió dejar sin efecto el embargo preventivo y la interdicción de salida, la falta de firma del oficio dirigido a la Prefectura Naval Argentina mantiene impedido el zarpe del pesquero.
La decisión fue adoptada el pasado 18 de agosto por la jueza Úrsula Amorina Testino, quien dispuso el levantamiento de las restricciones y ordenó librar las comunicaciones correspondientes a la Prefectura Naval Argentina y al Registro Nacional de Buques.
Sin embargo, el trámite quedó trabado luego de que la magistrada se excusara de continuar interviniendo en la causa. El oficio destinado a la Delegación Puerto Rawson de Prefectura había sido presentado para su confronte ese mismo día, a las 09:48, pero quedó pendiente de la firma necesaria para que la resolución pudiera hacerse efectiva ante la autoridad marítima.
De esta manera, aunque la resolución judicial ya establece el levantamiento de las medidas, la interdicción continúa impidiendo la salida del buque mientras Prefectura no reciba formalmente el oficio.
Ante esta situación, la representación legal de Conarpesa solicitó que la excusación de la magistrada no termine demorando la ejecución de una medida que ya fue resuelta. El planteo apunta a que el documento sea firmado “sin dilación” por la jueza subrogante o por quien quede a cargo del despacho.
Un barco nuevo que sigue amarrado
El BP J. Barreiro forma parte de la flota de Conarpesa y es un buque fresquero tangonero de 20,90 metros de eslora, construido en Mar del Plata por SPI Astilleros e incorporado durante 2025 para desarrollar operaciones desde Puerto Rawson.
Para la empresa, la demora judicial no afecta únicamente al buque. La imposibilidad de zarpar mantiene a la tripulación sin realizar mareas y repercute también sobre los trabajadores vinculados con las tareas en tierra, desde la recepción hasta el procesamiento de las capturas.
El titular de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, manifestó su sorpresa y malestar frente a una situación que, según sostuvo, la empresa entendía que ya había quedado resuelta.
“Yo pensaba que estaba todo resuelto, pero cuando voy a sacar los barcos me dicen que la jueza se fue y no firmó el escrito”, señaló.
El empresario también cuestionó que el buque permanezca inactivo mientras el dinero requerido en el expediente ya fue depositado.
“Está el dinero depositado y el barco parado, totalmente ilógico”, afirmó.
Reclamo por la demora
Álvarez Castellano sostuvo además que la paralización se encamina hacia su tercera semana y remarcó el impacto que genera sobre toda la cadena vinculada a la actividad del pesquero.
“Dejar el barco parado, sin trabajar, los tripulantes abajo del barco esperando, en la planta esperando el pescado de ese barco”, expresó al describir las consecuencias de la demora.
Frente a este escenario, la empresa anticipó que realizará una presentación ante el Consejo de la Magistratura para que se analice lo ocurrido y se determine si corresponde establecer responsabilidades por la demora en la instrumentación de una resolución judicial ya adoptada.
Por ahora, la situación mantiene una particular contradicción: la Justicia dispuso levantar las medidas cautelares, pero el J. Barreiro continúa sin poder salir de Puerto Rawson porque la decisión todavía no fue formalmente comunicada a la autoridad marítima.
Hasta que se complete ese trámite, el pesquero permanece amarrado, su tripulación sin poder iniciar una nueva marea y la empresa a la espera de que una firma termine de destrabar una medida que, en los papeles, ya fue levantada.