El fresquero de 28,4 metros, actualmente amarrado e inactivo en Mar del Plata desde hace seis años, habría sido adquirido por Miguel Di Costanzo, aunque el empresario aseguró que por ahora solo existió un acercamiento.
La situación en torno al futuro del “Malvinas Argentinas” presenta distintas versiones según la fuente consultada. Mientras desde la empresa pesquera Moscuzza sostienen que la operación ya quedó concretada hace al menos un par de semanas, Miguel Di Costanzo, señalado como comprador, mantiene una postura más cautelosa y asegura que por ahora solo existió un acercamiento.
Di Costanzo es un histórico armador fresquero de Mar del Plata y propietario de los buques “Canal de Beagle”, “Júpiter II” y “Nono Pascual”. La información sobre la operación fue confirmada por cuatro fuentes diferentes, aunque no por el propio empresario.
Consultado sobre la eventual adquisición, Di Costanzo reconoció únicamente que “hubo un acercamiento” y aclaró que todavía no había una decisión definitiva. “Hay que ponerle mucha plata”, señaló al ser consultado sobre el estado del buque y las inversiones necesarias para devolverlo a la actividad.
El “Malvinas Argentinas”, de 29,4 metros de eslora y capacidad para unos 2.200 cajones en bodega, permanece fuera de actividad desde octubre de 2020. En 2024 fue llevado a dique seco para realizar trabajos y completar la inspección correspondiente a la renovación del casco.
El buque pasó por TPA, donde se realizaron tareas vinculadas con la inspección del casco. Sin embargo, todavía requiere una serie de trabajos para recuperar condiciones operativas, entre ellos la renovación de la aislación de la bodega, donde se efectuaron reparaciones sobre el casco, además de intervenciones en cubierta, mejoras en la habitabilidad y trabajos sobre el guinche.
Una operación que Moscuzza da por cerrada
Las fuentes que aseguran que la venta se concretó hace más de diez días indicaron que el comprador habría abonado una parte de la operación al contado y acordado el pago del saldo en cuotas.
Según esa versión, la negociación habría contemplado únicamente el casco del buque. “Solo se vendió el casco”, señalaron las fuentes, quienes agregaron que José Moscuzza pretendía obtener un valor superior, pero finalmente aceptó la única propuesta recibida.
Mientras tanto, Di Costanzo estaría analizando presupuestos de distintos astilleros para determinar el costo de las reparaciones y mejoras que necesita la embarcación.
El objetivo, de avanzar finalmente con la operación y completar los trabajos, sería recuperar al “Malvinas Argentinas” para la actividad pesquera de cara a la temporada 2027.
Queda todavía un interrogante central por resolver: con qué permiso de pesca volvería a operar el buque, una cuestión que hasta el momento no fue definida y que será determinante para conocer el futuro de la embarcación.
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