El gremio marítimo realizará este martes una asamblea para avanzar en la negociación salarial de cara a la próxima temporada. Mientras gran parte de las plantas procesadoras atraviesa un período de receso, el sector comienza a mirar hacia la segunda mitad de octubre, cuando se proyecta realizar una prospección dentro de las 12 millas de Chubut.
Puerto Rawson empieza a transitar semanas importantes de cara a una nueva temporada de langostino en aguas provinciales. Tras la finalización de la operatoria nacional y con buena parte de las plantas procesadoras atravesando un período de receso, las expectativas están concentradas ahora en las definiciones que permitan poner nuevamente en movimiento a una extensa cadena productiva.
Aunque la pesca en aguas nacionales permaneció habilitada durante casi cinco meses, el período de mayor actividad para las plantas en tierra resultó considerablemente más corto. Algunos establecimientos comenzaron a procesar materia prima hacia mediados de junio y finalizaron sus tareas sobre fines de agosto.
Ese escenario explica parte de la expectativa que existe actualmente entre los trabajadores vinculados con el procesamiento en tierra, para quienes la temporada provincial representa una fuente importante de continuidad laboral.
Una prospección aparece en el horizonte
Todavía no existe una fecha definitiva para el comienzo de la pesca comercial dentro de las 12 millas de Chubut.
Sin embargo, en el sector comenzaron a circular conversaciones sobre la posibilidad de realizar una prospección con la flota amarilla durante la última parte de octubre, con operaciones en sectores ubicados al norte, frente y al sur de Puerto Rawson.
El relevamiento será determinante para conocer las condiciones en las que se encuentra el recurso. La información biológica obtenida durante esas jornadas permitirá evaluar la presencia de langostino, sus características y otros indicadores necesarios antes de avanzar hacia una eventual apertura comercial.
Por ese motivo, cualquier fecha de inicio permanece condicionada a los resultados que arroje la prospección.
La buena disponibilidad observada durante la temporada desarrollada en aguas nacionales genera expectativas respecto de lo que podría encontrarse dentro de jurisdicción provincial. Si los resultados acompañan, los primeros días de noviembre aparecen como una ventana posible para el comienzo de la zafra de Rawson.
Un escenario laboral diferente
Otro elemento que comienza a distinguir esta previa de temporada es el clima de las negociaciones laborales.
En años anteriores, el inicio de la actividad llegó a quedar condicionado no solamente por cuestiones relacionadas con el recurso, sino también por conflictos salariales que demoraron la salida de los barcos.
En esta oportunidad existe una intención manifiesta entre los distintos actores de alcanzar entendimientos antes del comienzo de las operaciones.
La flota amarilla ya comenzó a avanzar en acuerdos con los gremios que representan a los oficiales de las tripulaciones, mientras que este martes está prevista una asamblea de marineros en Rawson convocada por la delegación local del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU).
Durante el encuentro se informará a los afiliados sobre el estado de las conversaciones salariales mantenidas con el sector empresario y se definirá la posición de los trabajadores frente a la negociación.
El objetivo compartido aparece claro: llegar al comienzo de la temporada con los acuerdos necesarios cerrados y evitar que una eventual disponibilidad del recurso encuentre a la actividad atravesada por disputas laborales.
La experiencia de temporadas anteriores dejó una enseñanza para todos los eslabones de la cadena: los días de pesca que se pierden difícilmente puedan recuperarse después. Y el impacto no queda limitado a barcos y tripulaciones, sino que alcanza también a trabajadores de plantas, transporte, servicios y numerosas actividades relacionadas.
Las plantas esperan el regreso de la materia prima
La expectativa resulta especialmente significativa para el sector del procesamiento.
A diferencia de la operatoria desarrollada por buena parte de la flota en aguas nacionales, la temporada de Rawson genera un flujo intenso de langostino fresco hacia las plantas en tierra.
Esa dinámica se traduce en mayor demanda de mano de obra y movimiento para los establecimientos procesadores, razón por la cual la posible apertura de noviembre es seguida con atención por los trabajadores de la alimentación y las empresas del sector.
La temporada anterior comenzó el 15 de noviembre de 2025 y finalizó el 14 de marzo de 2026. Para este año, y siempre que las condiciones biológicas y laborales acompañen, existe expectativa de que la actividad pueda ponerse en marcha algunos días antes.
Rawson espera volver a ponerse en movimiento
El comienzo de la zafra provincial excede ampliamente la salida de los barcos desde el puerto. Cada temporada activa plantas procesadoras, estibadores, transportistas, talleres, proveedores, comercios y una extensa red de servicios vinculados directa e indirectamente con la actividad.
Ese efecto adquiere particular relevancia en el actual contexto económico de Chubut, donde la pesca ocupa un lugar cada vez más importante dentro de la estructura productiva provincial frente a la retracción que atraviesan otros sectores tradicionales.
Por ahora, no hay una fecha confirmada de apertura. El primer paso será avanzar con las definiciones laborales y posteriormente conocer qué muestran los indicadores biológicos dentro de las 12 millas.
Si la prospección confirma una adecuada disponibilidad de langostino y las negociaciones salariales llegan cerradas al momento de largada, Puerto Rawson podría comenzar noviembre con sus muelles, barcos y plantas nuevamente a pleno ritmo.