En el inicio de la Seafood Expo Global 2026, uno de los anuncios más relevantes fue el entendimiento alcanzado entre la Cámara de Armadores de Pesqueros Congeladores de Argentina y la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca. El acuerdo marca un avance clave de cara al arranque de la zafra de langostino en aguas nacionales, en un contexto donde aún siguen abiertas las conversaciones con los conductores navales y el sector de marinería.
El titular de CAPeCA, Eduardo Boiero, junto al secretario general de Capitanes, Jorge Frías, coincidieron en destacar que el nuevo esquema permite dejar atrás la discusión anual sobre valores de referencia, aportando mayor previsibilidad a la actividad.
“El convenio que teníamos con Capitanes, vigente desde 2016, fue renovado en los mismos términos, incorporando las tablas de referencia, tal como ocurrió con CAPIP”, detalló Boiero.
En esa línea, el dirigente empresario se mostró confiado en avanzar en breve con acuerdos similares con Siconara y el SOMU, lo que permitiría encarar sin sobresaltos el inicio de la temporada de langostino.
Desde Barcelona, Boiero subrayó la importancia del encuentro internacional para tomar el pulso de los mercados, evaluar costos y sostener el valor del producto argentino. “La consigna es clara: defender el precio del langostino y evitar caídas como las registradas en años anteriores”, señaló.
Asimismo, planteó la necesidad de consolidar acuerdos que no dependan de discusiones recurrentes al inicio de cada ciclo. “La idea es que las tablas queden incorporadas en los convenios y se ajusten automáticamente según la evolución del mercado, evitando pérdidas de días de trabajo”, explicó.
El presidente de CAPeCA también remarcó que existe una fuerte intención de los trabajadores de volver al mar. “Las tripulaciones se acercan a las empresas con ganas de embarcar. En los últimos años hubo poca actividad y la temporada 2025 fue muy corta”, indicó.
En ese sentido, proyectó un escenario más estable para este año, con una temporada que podría desarrollarse entre junio y septiembre.
Por su parte, Frías definió el entendimiento como un acuerdo “espejo” del firmado con CAPIP, aunque con matices propios, y destacó el grado de madurez alcanzado entre las partes. “Hoy nadie busca sacar ventaja. Quedarse un mes sin operar no tiene sentido”, sostuvo.
El dirigente sindical consideró además que el contexto actual, tanto a nivel local como internacional, exige prudencia. “Hay motivos para reclamar, pero no es el momento. Si hoy se consulta a los capitanes sobre un paro, no acompañarían”, afirmó.
Debate por capitanes extranjeros
Finalmente, Frías puso el foco en aquellas empresas que operan con capitanes extranjeros. “Queremos discutir esta situación con las cámaras. No es coherente hablar de costos elevados y al mismo tiempo sostener estructuras con varios capitanes en una misma embarcación”, planteó.
En ese marco, fue contundente: “Ya no se puede sostener que para pescar langostino sea necesario traer capitanes de otros países”.
Además, el dirigente remarcó: “En la actualidad, los capitanes argentinos tienen el mismo nivel de eficiencia que los españoles, incluso en contextos adversos donde las capturas escasean. Siempre sostenemos que el verdadero capitán es quien logra resultados cuando no hay recurso, porque cuando hay, cualquiera pesca”, expresó.
En ese marco, Jorge Frías planteó la necesidad de abrir una instancia de diálogo directo con las empresas del sector. “Queremos reunirnos especialmente con Iberconsa, que es una de las firmas que más recurre a estos capitanes extranjeros. Si el planteo es que los costos no cierran, entonces también hay que revisar y ordenar este tipo de situaciones”, sostuvo.
Al retomar el acuerdo alcanzado con Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras y Cámara de Armadores de Pesqueros Congeladores de Argentina, desde la Asociación de Capitanes destacaron la importancia de asegurar aportes destinados tanto a la obra social como al financiamiento de proyectos educativos vinculados al sector.
“El sostenimiento de la obra social y el desarrollo del CESMAr son pilares de nuestra organización. Garantizar la cobertura de salud para los capitanes y sus familias es fundamental. El año pasado, el lockout patronal afectó seriamente el financiamiento, aunque posteriormente logramos recomponer la situación mediante acuerdos con las cámaras”, señalaron.
En esa línea, explicaron que los nuevos aportes no solo buscan consolidar ese equilibrio, sino también impulsar inversiones en formación y capacitación. “Se trata de fortalecer el capital humano, que en definitiva también beneficia a las empresas”, indicaron.
Como parte de ese esquema, confirmaron que ya existe el compromiso de avanzar durante este año en la construcción de dos centros educativos. Uno de ellos estará ubicado en El Doradillo, en Puerto Madryn, mientras que el otro se desarrollará en Mar del Plata, donde funcionará la sede del CESMAr e incluirá un simulador para la formación profesional.
Además, adelantaron que el proyecto en Madryn contempla a mediano plazo la incorporación de servicios educativos para los hijos de los capitanes, incluyendo niveles primario y secundario. “Son iniciativas innovadoras, pero creemos que estaremos en condiciones de ofrecer este tipo de servicios”, concluyeron.
