La Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca (AACPyPP) y la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) avanzaron en la firma de un acuerdo salarial clave para la flota tangonera congeladora dedicada al langostino.
El entendimiento fue rubricado por el secretario general del gremio, Jorge Frías, junto a representantes del sector empresario, entre ellos el presidente de la cámara, Agustín de la Fuente, y su apoderado, Diego González Lernoud.
Desde la entidad sindical adelantaron que el mismo esquema será replicado con otras cámaras del sector, como CAPeCA y CEPA, con el objetivo de unificar criterios en toda la actividad.
Un acuerdo con proyección inédita
Uno de los aspectos más relevantes del convenio es su extensión temporal: tendrá vigencia durante el período 2026-2030, superando la lógica habitual de negociaciones anuales en la industria pesquera.
Se trata de un punto significativo, ya que establece previsibilidad en un componente central de los ingresos de las tripulaciones: el ítem por producción, que constituye la base de la remuneración en los buques congeladores que operan sobre el langostino (Pleoticus muelleri).
Cambio de lógica en la negociación
El acuerdo marca un posible giro dentro del esquema laboral del sector. La definición de condiciones a mediano plazo permite dejar atrás, al menos parcialmente, la dinámica de discusiones salariales año a año, brindando mayor estabilidad tanto a trabajadores como a empresas.
No obstante, el entendimiento no excluye futuras actualizaciones en otros componentes salariales, especialmente en los conceptos fijos, que podrán ajustarse en función de la evolución económica.
En este contexto, el convenio firmado entre capitanes y empresas podría sentar un precedente para el resto de la actividad pesquera, en un intento por dotar de mayor previsibilidad a una industria atravesada por fuertes fluctuaciones.