El director de Investigaciones del INIDEP, Otto Wöhler, elevó una nota al Consejo Federal Pesquero en la que sostuvo que la incorporación de entre 15 y 20 buques poteros no implicaría un riesgo para el recurso calamar illex y permitiría maximizar las capturas antes de que la especie migre hacia aguas internacionales.
La posible apertura de la matrícula para incorporar nuevos poteros comenzó a tomar forma concreta luego de que la Subsecretaría de Pesca informara en el Acta 13 del Consejo Federal Pesquero que se encuentra trabajando en un proyecto de resolución destinado a habilitar el ingreso de nuevas unidades a la flota nacional. En ese marco, trascendió la respuesta técnica elaborada por el director de Investigaciones del INIDEP, Otto Wöhler, quien respaldó la iniciativa y sostuvo que la incorporación de entre 15 y 20 buques adicionales permitiría incrementar el aprovechamiento del calamar argentino dentro de la Zona Económica Exclusiva antes de que el recurso migre hacia aguas internacionales.
En el informe remitido al organismo pesquero, Wöhler señaló que los principales stocks explotados por la flota potera argentina —el Stock Sudpatagónico y el Stock Bonaerense-Norpatagónico— desarrollan buena parte de su ciclo dentro de jurisdicción nacional, aunque posteriormente migran hacia el área adyacente, donde son capturados por flotas extranjeras. Según detalló, durante 2026 operaron en esa zona 338 poteros y 146 arrastreros extranjeros, a los que se suman otros 105 poteros que pescan bajo licencia del gobierno de ocupación de Malvinas.
El director de Investigación del INIDEP advirtió además que la flota potera argentina atraviesa actualmente un escenario de menor capacidad operativa respecto de otras etapas históricas de la pesquería. En la última temporada, explicó, apenas 84 poteros permanecieron activos, una cifra considerablemente inferior a los cerca de 150 barcos —entre propios y charteados— que llegaron a conformar la flota nacional en los inicios de la actividad.
A partir de ese diagnóstico, el funcionario consideró que un incremento “moderado” de la capacidad de captura permitiría elevar la proporción del recurso explotado dentro de la ZEE argentina antes de que los stocks migren hacia aguas internacionales. “La incorporación de unas 15 a 20 nuevas unidades poteras nacionales redundaría en un mayor aprovechamiento del recurso por parte de nuestro país y, correlativamente, en una menor disponibilidad del mismo para las flotas extranjeras que operan en el área adyacente”, sostuvo.
El análisis técnico elaborado por el Programa de Cefalópodos también remarcó que la pesquería argentina se encuentra sometida a estrictos mecanismos de administración y conservación, entre ellos cierres anticipados de temporada destinados a garantizar niveles adecuados de escape y preservar el proceso reproductivo del recurso.
En ese contexto, Wöhler afirmó que la incorporación propuesta “no representaría un incremento significativo del esfuerzo pesquero total sobre el recurso” y que, en escenarios de bajo reclutamiento, el impacto más probable sería apenas un leve acortamiento de la temporada de pesca.
Finalmente, el director del INIDEP insistió en que la fracción del calamar que no captura la flota nacional termina siendo explotada por embarcaciones extranjeras que operan fuera de la jurisdicción argentina “sin regulación alguna”, situación que —según argumentó— refuerza la necesidad estratégica de maximizar el aprovechamiento racional del recurso dentro de aguas nacionales.
Con el aval técnico del INIDEP ya sobre la mesa, se espera ahora que el Poder Ejecutivo avance en la próxima reunión del Consejo Federal Pesquero con la discusión y eventual votación del régimen que habilitaría el ingreso de nuevos poteros a la matrícula nacional, así como también las condiciones y características que deberán reunir los futuros proyectos de explotación.