El pesquero español PLAYA DE GALICIA es investigado por autoridades argentinas tras detectarse movimientos considerados compatibles con tareas de pesca dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA), según datos obtenidos por los sistemas de vigilancia de la Prefectura Naval Argentina.
La detección se produjo en el marco de los controles que el Estado argentino mantiene sobre la actividad pesquera en el límite de la milla 200, una región bajo permanente observación debido a la intensa presencia de flotas extranjeras que operan sobre recursos migratorios del Atlántico Sur.
Fuentes oficiales indicaron que el seguimiento del buque fue realizado mediante el Sistema Guardacostas, plataforma tecnológica utilizada por la Prefectura para monitorear desplazamientos, velocidades y trayectorias de embarcaciones en zonas marítimas de jurisdicción nacional y áreas adyacentes.
De acuerdo con los registros analizados, el PLAYA DE GALICIA permanecía desde mediados de abril operando en cercanías del límite exterior de la ZEEA, inicialmente frente a la costa bonaerense y posteriormente desplazándose hacia sectores más australes.
La situación que encendió las alarmas ocurrió el 18 de mayo, cuando el pesquero habría realizado dos incursiones dentro del espacio marítimo argentino. Mientras que en el primer ingreso mantuvo velocidades de navegación habituales, durante la segunda incursión los sistemas detectaron desplazamientos más lentos y patrones de maniobra asociados presuntamente a operaciones de pesca de arrastre.
Los informes técnicos elaborados a partir de señales AIS determinaron además que la embarcación habría ingresado aproximadamente 107 metros dentro de la jurisdicción marítima argentina.
Según trascendió, el análisis integral de velocidades, rumbo y comportamiento de navegación mostró parámetros considerados compatibles con actividades extractivas, situación que podría configurar una presunta violación al Régimen Federal de Pesca establecido por la Ley 24.922 y las disposiciones técnicas vigentes emitidas por la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca.
Otro de los elementos observados por las autoridades fue la inexistencia de reportes o comunicaciones emitidas por el capitán del buque hacia los centros de control de tráfico marítimo argentinos, circunstancia que descarta inicialmente eventuales emergencias o inconvenientes operativos que justificaran la navegación a baja velocidad dentro de la ZEEA.
El episodio vuelve a exponer la preocupación de las autoridades nacionales por la actividad de buques extranjeros en el borde de la milla 200, una de las áreas de mayor presión pesquera del Atlántico Sur, donde Argentina busca reforzar las tareas de patrullaje, fiscalización y vigilancia satelital para prevenir incursiones ilegales sobre recursos pesqueros nacionales.
