Definen la nómina de tangoneros que ingresarán a la ZVPJM para la prospección de langostino
La definición quedó formalizada este 20 de mayo tras el cierre del proceso de inscripción dispuesto en el Acta CFP N° 13/2026, mediante el mecanismo de sorteo previsto por el Consejo Federal Pesquero para ordenar el ingreso de la flota a las distintas subáreas habilitadas para el relevamiento.
La campaña exploratoria permitirá obtener información biológica y operativa sobre la presencia, concentración y condición del langostino en sectores específicos de la ZVPJM, una de las áreas más sensibles del Mar Argentino por la necesidad de compatibilizar la actividad langostinera con la protección de juveniles de merluza.
Según el documento oficial emitido por la Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera, los buques seleccionados fueron distribuidos entre las subáreas 4, 5, 15 y 16.
En la Subárea 4 quedaron asignados los tangoneros José Américo, Paku, Argenova XXII, Luca Santino y Mar Esmeralda. Para la Subárea 5 fueron sorteados Patagonia Queen, Pedrito, Tabeirón y Juan Álvarez.
Por su parte, en la Subárea 15 resultaron seleccionados Arbumasa XV, Miércoles Santo, API XII, Mar Sur y Niño Jesús de Praga, mientras que la Subárea 16 quedó integrada por Borrasca, Arbumasa XIX, Vieirasa Dieciséis y Codepeca III.
La nómina incluye a embarcaciones pertenecientes a algunas de las principales compañías del sector pesquero argentino, entre ellas Pedro Moscuzza e Hijos S.A., Luis Solimeno e Hijos S.A., Argenova S.A., Arbumasa S.A., Vieira Argentina S.A. y Cabo Vírgenes S.A., entre otras firmas vinculadas a la operatoria tangonera.
El procedimiento también dejó establecido el listado de embarcaciones no seleccionadas para esta etapa, entre las que figuran Victoria P, Argenova XXV, Sermilik, Codepeca IV, Bahía Desvelos, Destiny, Yenu, Xeitosiño y Luigi, además de otros buques que integraban la inscripción original.
Dentro del sector existe fuerte expectativa por los resultados de la prospección, ya que el relevamiento funcionará como herramienta técnica para determinar el nivel de disponibilidad del recurso y aportar información clave para las futuras decisiones de administración pesquera.
La instancia adquiere además relevancia económica para toda la cadena vinculada a la actividad langostinera, desde armadores y tripulaciones hasta plantas procesadoras, estibaje y logística portuaria, en un contexto donde cada jornada operativa impacta directamente sobre el ritmo de la temporada.
