La delicada situación que atraviesa la industria pesquera de Mar del Plata volvió a encender las alarmas entre empresarios del sector, que resolvieron avanzar en una estrategia común para enfrentar el complejo escenario económico, productivo y operativo que golpea a la actividad.
En este contexto, representantes de la Unión de Intereses Pesqueros Argentinos (UDIPA), entidad integrada por compañías pesqueras marplatenses, mantuvieron un encuentro donde evaluaron el presente de la flota fresquera y de las plantas de procesamiento. Allí definieron el panorama actual como una “crisis inédita” que, advirtieron, podría tener consecuencias “terminales” para parte del sector.
Tras la reunión, la entidad difundió un documento en el que remarcó la necesidad de trabajar de manera articulada entre empresas, cámaras y armadores independientes para construir propuestas concretas y encontrar soluciones de fondo.
Desde UDIPA sostuvieron que la gravedad del momento obliga a dejar de lado diferencias y avanzar en consensos que permitan sostener una de las principales actividades productivas de Mar del Plata.
Pedido de audiencia con el Gobierno nacional
Entre los principales planteos, los empresarios reclamaron reuniones “al más alto nivel” con el presidente de la Nación o con el ministro de Economía, además de solicitar un encuentro conjunto con el Consejo Federal Pesquero para trasladar la preocupación del sector y gestionar respuestas urgentes.
En paralelo, expresaron respaldo a la flota costera, que atraviesa dificultades derivadas del fuerte incremento del combustible y de la posible implementación de la obligatoriedad de incorporar un segundo patrón en embarcaciones menores, iniciativa que consideraron inviable para la operatoria diaria.
Reclamos por multas y administración pesquera
Otro de los ejes centrales del documento estuvo vinculado al manejo del recurso y al esquema regulatorio de la actividad. Desde UDIPA reclamaron mayor transparencia y el cumplimiento de la Ley Federal de Pesca, al tiempo que rechazaron medidas que impliquen nuevos costos o afecten derechos históricos del sector.
En ese sentido, cuestionaron sanciones que calificaron como “extemporáneas” y “sin razonabilidad”, basadas —según expresaron— en normativas que deberían revisarse o dejarse sin efecto.
También advirtieron que no acompañarán decisiones adoptadas sin debate previo o que representen mayores cargas económicas para empresas que ya operan en un contexto crítico.
Preocupación por el costo laboral
En materia gremial, los empresarios pidieron “racionalidad” en las negociaciones laborales y plantearon la necesidad de revisar acuerdos para evitar que continúe creciendo el costo operativo de la actividad.
Según señalaron, el esquema actual dificulta recuperar niveles de rentabilidad y pone en riesgo la sustentabilidad económica de la pesca fresquera marplatense.
Alertan sobre riesgo de quiebras
Finalmente, el documento también incluyó un mensaje dirigido a proveedores y sectores vinculados a la actividad, donde se advirtió que la cadena pesquera “no soporta más quebrantos” y que los incrementos permanentes de costos profundizan aún más la crisis.
La declaración refleja el fuerte nivel de preocupación existente en toda la industria pesquera, en un contexto marcado por la caída de rentabilidad, el aumento de gastos operativos, la presión impositiva y la incertidumbre sobre el futuro de la actividad en Mar del Plata y otros puertos del país.