Eduardo Morales, de 50 años y oriundo de Sierra Grande, murió tras caer al mar mientras trabajaba a bordo del fresquero Cabo Vírgenes. Un operativo de búsqueda que movilizó a Prefectura Naval, una aeronave y cerca de 40 buques culminó con el hallazgo del cuerpo. La Justicia Federal investiga las circunstancias del accidente.
La flota pesquera argentina volvió a vestirse de luto. La muerte del marinero Eduardo Morales, de 50 años y oriundo de Sierra Grande, enluta al sector marítimo luego de que el trabajador cayera al mar mientras cumplía tareas a bordo del buque pesquero Cabo Vírgenes (MN 024) durante la mañana del jueves, en plena operatoria de pesca de langostino frente a las costas de Chubut.
El accidente ocurrió cuando la embarcación desarrollaba su actividad en aguas nacionales, en la posición 45°10′ Sur – 62°58′ Oeste, aproximadamente a 119 millas náuticas de Camarones y a 169 millas de Puerto Madryn, puerto desde donde había iniciado la marea.
Apenas se produjo la emergencia, la tripulación activó el protocolo de “hombre al agua” y dio aviso inmediato a la Prefectura Naval Argentina, que desplegó un amplio operativo del Servicio de Búsqueda y Rescate (SAR). A las tareas se sumó un avión de exploración y cerca de 40 embarcaciones de la flota langostinera que operaban en la zona, en una muestra de solidaridad habitual entre quienes comparten el trabajo en el mar.
Un desenlace que nadie quería confirmar
Durante varias horas, las embarcaciones rastrearon intensamente el área con la esperanza de encontrar con vida al tripulante. Sin embargo, la búsqueda terminó con el peor desenlace.
El cuerpo de Morales fue localizado por la tripulación del buque Magdalena. Posteriormente fue trasladado nuevamente al Cabo Vírgenes, que suspendió la marea y emprendió regreso hacia Puerto Madryn, donde se prevé el arribo de la embarcación para el cumplimiento de las actuaciones judiciales y administrativas.
La investigación quedó en manos del Juzgado Federal de Comodoro Rivadavia, debido a la jurisdicción donde ocurrió el accidente. Una vez en puerto, los tripulantes deberán prestar declaración ante la Prefectura Naval, cuyos informes serán incorporados al expediente que buscará establecer cómo se produjo la caída y si existieron factores operativos o humanos que contribuyeron al hecho.
El mensaje de la empresa
Tras confirmarse el fallecimiento, Red Chamber Argentina, propietaria del buque, emitió un comunicado expresando su pesar por la pérdida del trabajador y detallando las acciones realizadas desde el momento del accidente.
La empresa indicó que la tripulación respondió de inmediato activando las maniobras de rescate y solicitando asistencia tanto a Prefectura como a las embarcaciones que se encontraban pescando en las inmediaciones. También destacó la colaboración de los buques que participaron del operativo y agradeció la rápida respuesta de toda la flota.
Asimismo, confirmó que el cuerpo fue hallado por el buque Magdalena y quedó bajo custodia de las autoridades competentes para el desarrollo de las actuaciones correspondientes.
En el mismo comunicado, Red Chamber manifestó sus condolencias a los familiares, amigos y compañeros de Eduardo Morales, informó que se encuentra brindando acompañamiento a sus seres queridos y aseguró que colaborará plenamente con la investigación para esclarecer lo sucedido.
Un nuevo golpe para quienes trabajan en el mar
La tragedia también generó repercusiones en organizaciones vinculadas a la seguridad marítima.
El colectivo “Ningún Hundimiento Más”, integrado por familiares de víctimas de naufragios y accidentes laborales, expresó su solidaridad con la familia del marinero y recordó que cada muerte ocurrida en el mar representa una tragedia que trasciende el ámbito laboral.
La organización sostuvo que detrás de cada trabajador existe una historia, una familia y una comunidad afectada por estas pérdidas, renovando el reclamo por continuar fortaleciendo las condiciones de seguridad en la actividad pesquera para evitar que nuevos accidentes vuelvan a enlutar al sector.
Conmoción en la comunidad pesquera
La noticia impactó profundamente entre los compañeros de Morales, conocido afectuosamente como “Soldado”, y en la comunidad marítima de Sierra Grande, donde era ampliamente reconocido.
Mientras familiares, amigos y colegas despiden al trabajador, la investigación judicial intentará reconstruir los instantes previos al accidente y determinar las causas que derivaron en la caída al mar.
Una vez más, el mar recordó su costado más implacable. Detrás de las estadísticas de producción y de cada marea hay hombres que enfrentan diariamente condiciones extremas para sostener una de las actividades económicas más importantes del litoral argentino. La muerte de Eduardo Morales vuelve a poner en primer plano la necesidad de profundizar las medidas de prevención y seguridad para proteger la vida de quienes trabajan a bordo de la flota pesquera nacional.