La captura incidental superó el 20% desde el 16 de agosto y llegó a picos del 66% el 2 de septiembre. Ante el deterioro de los indicadores, el organismo científico aconsejó finalizar la temporada. El CFP facultó a la Autoridad de Aplicación a suspender el despacho de los buques.
La temporada de langostino en aguas nacionales llega a septiembre por primera vez, pero lo hace con un escenario que terminó acelerando su final. Los niveles de bycatch de merluza superaron el límite permitido en varias subáreas y los últimos reportes confirmaron un fuerte incremento de la captura incidental y una creciente dispersión del recurso.
En la Subárea 7, donde se concentró buena parte de la flota, la presencia de merluza alcanzó el 25% entre el 16 y el 23 de agosto, mientras que en la Subárea 15 llegó al 35%. Ambas fueron cerradas el 31 de agosto.
Los datos posteriores agravaron el panorama. En la Subárea 16 el bycatch llegó al 36% y en la Subárea 8 se registraron el 2 de septiembre dos valores extremos: 66% y 34%.
El INIDEP concluyó que el langostino ya no presentaba concentraciones continuas, sino agregaciones puntuales y de menor extensión, acompañadas por una marcada variabilidad en los rendimientos. Por ese motivo, recomendó dar por finalizadas las operaciones dentro del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza.
El Consejo Federal Pesquero no dispuso directamente el cierre general, pero facultó a la Autoridad de Aplicación a cerrar y/o suspender el despacho a la pesca de langostino en las subáreas 4 y 5 y en aguas de jurisdicción nacional, de acuerdo con la actividad de la flota y los informes del INIDEP.
Un año de grandes capturas, pero con una discusión pendiente
Hasta el 1 de septiembre se habían descargado unas 121 mil toneladas de langostino correspondientes a la temporada de invierno 2026, un 37% más que en 2025.
El volumen se acerca al registrado en 2024, cuando se descargaron 128 mil toneladas entre mayo y octubre, pese a que ahora la actividad concluye al menos un mes antes.
El dato vuelve a poner sobre la mesa una discusión central para el futuro de la pesquería: si se pretende extender la temporada, será necesario revisar el ritmo de esfuerzo y la velocidad de extracción sobre el recurso.