Una recaptura poco frecuente aportó nueva información sobre la merluza negra. El ejemplar había sido marcado por científicos y liberado hace más de trece años, y recientemente reapareció en una zona ubicada a solo 62 kilómetros del punto donde comenzó su seguimiento.
Un ejemplar de merluza negra marcado por investigadores argentinos en 2013 fue recapturado recientemente en aguas del Atlántico Sudoccidental, en un hallazgo que aporta información de gran valor para el estudio de la especie. Lo llamativo del caso no fue únicamente el extenso período transcurrido desde su liberación, sino también la cercanía entre los puntos de marcación y recaptura.
El pez había sido capturado el 12 de mayo de 2013 durante tareas de investigación realizadas a más de mil metros de profundidad sobre el talud continental argentino, frente a la provincia de Buenos Aires. Tras ser identificado y marcado por técnicos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), fue devuelto al mar para formar parte del Programa de Marcado y Recaptura de Merluza Negra.
Más de trece años después, el pasado 6 de junio, el ejemplar volvió a aparecer en las capturas de un buque de la flota comercial que opera sobre la especie. Los registros obtenidos revelaron que fue hallado a escasa distancia del lugar donde había sido liberado, un dato que despertó especial interés entre los investigadores.
Según destacaron desde el instituto, se trata del período más prolongado de permanencia en libertad registrado desde la puesta en marcha del programa, convirtiéndose en un antecedente de gran relevancia para comprender la dinámica poblacional de la merluza negra en el Mar Argentino.
La especie, conocida científicamente como Dissostichus eleginoides, se caracteriza por habitar ambientes profundos y por presentar una notable longevidad, pudiendo superar los cincuenta años de vida. Estas características hacen que el seguimiento de sus desplazamientos resulte fundamental para diseñar estrategias de manejo y conservación acordes con la sustentabilidad del recurso.
Si bien distintos estudios han demostrado que algunos ejemplares son capaces de recorrer cientos o incluso miles de kilómetros a lo largo de su vida, también existe evidencia de que gran parte de la población mantiene una fuerte vinculación con determinadas áreas. La reciente recaptura parece reforzar esa hipótesis, al mostrar que un individuo identificado hace más de una década reapareció en una zona muy próxima a la de su liberación original.
Desde el inicio del programa en 2004, el INIDEP ha marcado más de seis mil ejemplares y logrado recuperar 122. La información obtenida a través de estas recapturas permitió reconstruir trayectorias migratorias, estimar patrones de movimiento y generar conocimientos imposibles de alcanzar mediante otros métodos de investigación.
Los resultados acumulados muestran comportamientos diversos. Mientras la mayoría de los ejemplares recuperados fueron encontrados a menos de cien kilómetros del sitio donde habían sido marcados, otros registraron desplazamientos superiores a los tres mil kilómetros en apenas algunos años, reflejando la complejidad ecológica de una de las especies más emblemáticas de las profundidades australes.
La recaptura cobra además especial importancia en un contexto de fortalecimiento de las investigaciones vinculadas a la pesquería. La próxima reincorporación operativa del buque palangrero Argenova XIV, actualmente la única embarcación argentina dedicada de manera específica a la captura de merluza negra, permitirá dar continuidad a diversos proyectos científicos desarrollados en conjunto con el INIDEP.
Para los investigadores, cada ejemplar recuperado representa una valiosa fuente de información sobre la biología y el comportamiento de la especie. En este caso, el registro aporta una nueva pieza al rompecabezas de la merluza negra y confirma que, aun después de trece años en libertad, el océano todavía guarda historias capaces de sorprender a la ciencia.
