Los principales gremios de la actividad pesquera solicitaron rechazar la propuesta de redistribución de cuota de merluza impulsada por la Dirección de Pesca.
Diversas organizaciones sindicales vinculadas a la actividad pesquera solicitaron al Consejo Federal Pesquero (CFP) que descarte definitivamente una propuesta destinada a regular el aprovechamiento de cuotas de merluza común que permanecen sin utilización. El pedido apunta a que el organismo archive el expediente y suspenda cualquier avance administrativo relacionado con el denominado Procedimiento de Optimización Productiva de Merluza Hubbsi.
La presentación, ingresada el pasado 9 de junio, fue acompañada por entidades representativas de trabajadores marítimos, portuarios, navales, industriales y administrativos del sector. Los firmantes sostienen que la iniciativa podría derivar en modificaciones sobre el esquema actual de utilización de cuotas de captura y reclaman que el tratamiento del tema sea concluido antes de que adquiera carácter normativo.
Según expresaron en el documento, la propuesta fue incorporada formalmente al ámbito del CFP a través de una nota de la Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera incluida en el Acta N° 10/2026. Aunque fue presentada como un análisis técnico, los sindicatos consideran que sus alcances exceden esa condición y podrían generar cambios concretos en la administración de las cuotas no utilizadas de merluza común.
La principal preocupación radica en la posibilidad de que parte de esas disponibilidades terminen siendo aprovechadas por buques congeladores en detrimento de la flota fresquera. Desde la óptica gremial, un escenario de ese tipo impactaría sobre el abastecimiento de materia prima destinada a las plantas procesadoras en tierra y, por extensión, sobre el empleo asociado a la actividad.
El planteo se apoya en la importancia que tiene la merluza para la estructura productiva de puertos como Mar del Plata. Cada descarga efectuada por la flota fresquera moviliza una amplia red de actividades que involucra procesamiento industrial, logística, servicios portuarios, estiba, mantenimiento naval y transporte. Por esa razón, los sindicatos interpretan que cualquier modificación en la asignación efectiva de capturas puede generar consecuencias económicas y laborales de alcance regional.
Durante el tratamiento previo del tema, representantes de la provincia de Buenos Aires habían advertido sobre el riesgo de afectar el suministro de pescado destinado a establecimientos radicados en tierra en caso de consolidarse una transferencia permanente de posibilidades de pesca hacia la flota congeladora. Ese antecedente fue retomado ahora como uno de los fundamentos centrales del pedido de archivo.
Los gremios también recordaron que en el Acta N° 11/2026 del CFP quedó reflejada la inquietud expresada por sindicatos, asociaciones profesionales y sectores empresarios, que reclamaron una instancia de consulta más amplia antes de adoptar definiciones sobre una cuestión considerada estratégica para la actividad.
La solicitud presentada ante el organismo no busca únicamente frenar el análisis actual del proyecto. Las organizaciones pretenden que el expediente sea desestimado de manera definitiva, argumentando que la iniciativa podría entrar en conflicto con principios establecidos en la Ley Federal de Pesca, particularmente aquellos relacionados con la generación de empleo nacional, el agregado de valor y el procesamiento de la producción en territorio argentino.
La discusión, sin embargo, también presenta otras miradas dentro del sector. Algunos actores sostienen que las cuotas que permanecen sin utilización representan capturas que no generan trabajo, ingresos ni movimiento económico para la cadena pesquera. Desde esa perspectiva, consideran necesario encontrar mecanismos que permitan un mejor aprovechamiento del recurso disponible.
A ello se suma otro elemento: desde hace varios años las capturas de merluza común se mantienen por debajo de la Captura Máxima Permisible establecida por la autoridad de aplicación. Para ciertos sectores, la propuesta en análisis intentaría ordenar situaciones operativas que ya se verifican en la práctica y mejorar los niveles de aprovechamiento de una de las especies más relevantes de la pesca argentina.
En ese contexto, el debate trasciende la mera administración de cuotas y expone una discusión más profunda sobre el modelo de desarrollo pesquero. El desafío consiste en compatibilizar la plena utilización del recurso, el sostenimiento del empleo en tierra, la eficiencia operativa de la flota y el cumplimiento del marco legal vigente, sin alterar los equilibrios productivos que hoy sostienen a la industria y a los principales puertos pesqueros del país.