A pesar de los dichos del gobernador Claudio Vidal sobre una eventual revisión del acuerdo para aumentar las descargas en puertos, la provincia de Santa Cruz formalizó su postura mediante una nota en la que ratifica la continuidad de la veda en el Golfo San Jorge. La decisión se suma a la adoptada previamente por la provincia de Chubut, que ya había confirmado su adhesión al cierre del área.
La provincia de Santa Cruz oficializó su compromiso de mantener la veda anual en el Golfo San Jorge, una definición que se formalizó mediante una presentación ante el Consejo Federal Pesquero.
El documento fue elevado por el secretario de Pesca provincial, Sergio Klimenko, con respaldo del área productiva, reafirmando la continuidad de una medida clave para la administración del langostino.
La decisión se conoció luego de que la provincia de Chubut hiciera lo propio, lo que generó presión sobre Santa Cruz ante el riesgo de quedar fuera del esquema de compensaciones asociado a la veda.
El factor económico detrás de la decisión
Según trascendió en el sector, la demora en formalizar la adhesión podía implicar la pérdida de unas 4.200 toneladas de langostino, volumen que no solo tiene impacto en la captura sino también en el movimiento portuario y la actividad en plantas de procesamiento.
Fuentes vinculadas a la actividad señalaron que la presentación terminó de definirse ante ese escenario: mantener la veda se convirtió en la condición necesaria para sostener el acceso al recurso.
Más flota y más descargas
En paralelo, surgió un dato relevante para la operatoria: el cupo asignado a la provincia por sostener el cierre del área podrá ser utilizado no solo por buques fresqueros, sino también por tangoneros congeladores.
Este cambio amplía el universo de embarcaciones habilitadas y abre la posibilidad de incrementar significativamente las descargas en puertos santacruceños, particularmente en Puerto Deseado.
Señales políticas y lectura del sector
Con la nota ya presentada, en el ámbito pesquero relativizan las señales públicas emitidas en los últimos días. La exposición del gobernador Claudio Vidal junto a actores del sector fue interpretada como un gesto político, mientras que la definición concreta quedó plasmada en la documentación elevada al CFP.
En este escenario, la decisión de Santa Cruz vuelve a poner en evidencia cómo la administración del langostino combina variables biológicas, económicas y políticas, en un equilibrio que impacta directamente en el empleo y la actividad portuaria.