En un nuevo tramo de la discusión salarial en la flota congeladora tangonera, el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) comunicó que alcanzó un principio de entendimiento con las cámaras empresarias CAPIP y CAPECA, en un contexto marcado por la preocupación ante la inactividad de los buques y sus consecuencias económicas sobre los trabajadores.
El encuentro tuvo lugar el 29 de abril de 2026 en la sede del grupo Iberconsa, en la Ciudad de Buenos Aires. Participaron el secretario general del gremio, Raúl Omar Durdos; el secretario de Pesca, Ángel Juan Navarro; y representantes paritarios de las seccionales de Mar del Plata y Puerto Madryn.
De acuerdo a lo informado por la organización sindical, uno de los puntos centrales de la reunión fue la decisión del sector empresario de mantener detenida la operatoria de los buques tangoneros, impidiendo su salida a la pesca. Esta situación impacta de lleno en los ingresos de los tripulantes y genera incertidumbre en numerosas familias vinculadas a la actividad.
Con el objetivo de encauzar el conflicto y avanzar hacia una solución, el SOMU había planteado una alternativa intermedia: aceptar las escalas salariales con un tipo de cambio fijado en el 90% y la incorporación de dos ítems fijos a la producción.
La iniciativa habría sido bien recibida por las cámaras, lo que permitió avanzar hacia un principio de acuerdo que aún deberá ser formalizado mediante los instrumentos legales y administrativos correspondientes.
En ese marco, las partes acordaron establecer un cuarto intermedio hasta el próximo lunes, instancia en la que se buscará cerrar los puntos pendientes y avanzar hacia la firma definitiva.
Desde el sindicato subrayan que el objetivo prioritario es reactivar la flota y resguardar los ingresos de los trabajadores, en un escenario donde la paralización de los barcos profundiza la crisis en los puertos pesqueros.
La próxima reunión aparece como decisiva para destrabar uno de los conflictos más delicados que atraviesa actualmente la actividad pesquera en el país.