La paritaria acordada entre el SIMAPE, CAIPA y CAABPA contempla incrementos vinculados a la inflación, adicionales salariales, mejoras en viáticos y el inicio de un proceso de modernización del CCT 586/10.
El Sindicato Marítimo de Pescadores (SIMAPE) alcanzó un acuerdo salarial con las cámaras empresarias que integran el Convenio Colectivo de Trabajo 586/10, estableciendo un esquema de recomposición de ingresos para los trabajadores de la flota fresquera con vigencia entre marzo y agosto de 2026.
La firma del entendimiento representa un paso clave para dotar de previsibilidad a uno de los sectores más relevantes del complejo pesquero marplatense, en un contexto marcado por la caída de los precios internacionales, el incremento de los costos operativos y las dificultades que enfrenta la actividad exportadora.
El acuerdo fue suscripto por SIMAPE junto con la Cámara Argentina de Armadores de Buques Pesqueros de Altura (CAABPA) y la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (CAIPA), en el marco de una situación de crisis reconocida por las propias partes. La negociación permitió establecer un mecanismo excepcional destinado a sostener la actividad y preservar las fuentes laborales embarcadas.
Entre los puntos centrales se destaca la actualización mensual de los salarios mediante la aplicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el INDEC. El esquema busca evitar una pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores en un escenario inflacionario, al tiempo que procura aliviar parcialmente la presión sobre los costos empresariales.
La modalidad acordada contempla una composición transitoria de los haberes con porcentajes diferenciados entre conceptos remunerativos y no remunerativos. Para los meses de marzo, abril y mayo la distribución será del 50 por ciento para cada categoría, mientras que entre junio y agosto pasará a una relación de 30 por ciento remunerativo y 70 por ciento no remunerativo.
A pesar de este esquema excepcional, las partes garantizaron que los montos acordados serán considerados para el cálculo de aguinaldo, vacaciones, indemnizaciones, aportes de obra social y demás beneficios previstos en la legislación laboral y el convenio colectivo vigente.
Otro aspecto relevante del acuerdo es la incorporación de un viático compensatorio de 155 mil pesos para aquellos trabajadores que desarrollen tareas en puertos distintos de su asiento habitual. La compensación estará a cargo de las empresas armadoras y podrá renovarse cuando las permanencias fuera del puerto base superen las 48 horas.
Asimismo, se establecieron mecanismos de protección para los trabajadores próximos a acceder a la jubilación, quienes podrán optar por percibir la totalidad de sus remuneraciones bajo carácter remunerativo para evitar eventuales perjuicios sobre sus futuros haberes previsionales.
La negociación también incluyó compromisos empresariales orientados a sostener el empleo durante la vigencia del acuerdo. Las compañías adheridas deberán mantener las fuentes laborales, abstenerse de realizar despidos sin causa vinculados a la crisis declarada y evitar reducciones salariales o suspensiones fundadas en la coyuntura económica.
Las partes reconocieron que la actividad atraviesa una situación compleja producto de la retracción de la demanda internacional, la competencia de productos provenientes de la acuicultura, el incremento del costo del combustible y la incertidumbre que afecta a los principales mercados compradores. Según el documento firmado, cerca del 90 por ciento de la producción fresquera tiene destino de exportación, lo que expone al sector a las fluctuaciones del comercio mundial.
Más allá de los aspectos estrictamente salariales, el acuerdo abre una instancia de discusión estratégica para el futuro de la actividad. En ese sentido, se resolvió crear una Comisión Paritaria Especial de Modernización Convencional destinada a revisar y actualizar el Convenio Colectivo de Trabajo 586/10.
La comisión tendrá como objetivo analizar nuevas herramientas para mejorar la competitividad del sector, promover el empleo registrado, incorporar tecnologías, fortalecer la capacitación profesional y adecuar las condiciones laborales a los desafíos productivos actuales.
El entendimiento alcanzado entre SIMAPE, CAIPA y CAABPA busca así sostener la continuidad operativa de la flota fresquera, preservar los puestos de trabajo y generar condiciones de estabilidad para una actividad estratégica para Mar del Plata, cuya cadena productiva se extiende desde las embarcaciones hasta las plantas de procesamiento y exportación.