La Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera autorizó el inicio de una nueva campaña de prospección de langostino en las subáreas 11 y 12 de la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (ZVPJM), una evaluación técnica que será determinante para establecer si esos sectores reúnen las condiciones necesarias para habilitar posteriormente la pesca comercial.
La decisión fue formalizada mediante la Nota NO-2026-63334557-APN-DNCYFP#MEC, suscripta por el director nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera, Arturo Idoyaga Molina, quien además instruyó a la Prefectura Naval Argentina para coordinar el operativo en el área de trabajo.
Según el cronograma oficial, los ocho buques tangoneros designados ingresarán a la zona de prospección a las 0 horas del 29 de junio. Durante las primeras horas realizarán tareas de localización de concentraciones mediante equipos acústicos, mientras que las operaciones de pesca experimental comenzarán a las 7 de la mañana y se desarrollarán a lo largo de cuatro jornadas consecutivas.
El propósito central del relevamiento es determinar la existencia de concentraciones de langostino (Pleoticus muelleri) con interés comercial y reunir la información científica necesaria para que la Autoridad de Aplicación evalúe una eventual apertura de la actividad en esas subáreas.
Estricto monitoreo científico
Debido a que la prospección se llevará a cabo dentro de la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza, el operativo contará con un importante respaldo científico. Cada embarcación llevará un observador del INIDEP, responsable de recopilar y remitir diariamente toda la información obtenida durante las tareas de pesca.
Entre los parámetros que serán analizados figuran los rendimientos por lance, la composición de tallas diferenciadas por sexo, la captura incidental de merluza y de otras especies acompañantes, además de la producción diaria expresada tanto en kilogramos como en cajas clasificadas por categoría comercial.
Asimismo, los observadores deberán registrar información operativa de cada maniobra, incluyendo posición geográfica, horarios de largada y virada de la red, volumen de captura y composición de la fauna acompañante.
La metodología de trabajo responde a los lineamientos técnicos establecidos por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), que elaboró el protocolo científico utilizado para esta campaña.
Ocho buques participarán del operativo
La prospección será realizada por ocho buques tangoneros especialmente seleccionados, todos ellos equipados con observadores científicos y con la autonomía necesaria para completar la campaña sin interrupciones.
La autoridad pesquera también exigió que cada embarcación cuente con suficiente capacidad de bodega, combustible y sistemas de comunicación electrónica plenamente operativos para garantizar el envío diario de la información al equipo científico.
La apertura dependerá de los resultados obtenidos
La resolución establece que una eventual habilitación de la pesca comercial únicamente podrá ser considerada si los resultados de la prospección son favorables en, al menos, dos de las subáreas evaluadas.
Este criterio busca evitar una excesiva concentración del esfuerzo pesquero sobre un único sector y garantizar una administración responsable y sustentable del recurso.
Una vez concluida la campaña, la Autoridad de Aplicación analizará la abundancia del langostino, su distribución, la estructura de tallas, la calidad comercial del recurso y los niveles de captura incidental de merluza antes de definir si las subáreas 11 y 12 podrán incorporarse a la actividad comercial.
En apenas cuatro días de trabajo, la campaña aportará información clave para la planificación de la temporada de langostino, ya que los datos obtenidos servirán de base para adoptar una decisión técnica sustentada en criterios biológicos, comerciales y de conservación del recurso.